En 1971 Ray Tomlinson logró enviar el primer correo electrónico de la historia. Este mensaje contenía un pequeño texto compuesto por letras escritas al azar.

¿Quién le iba a decir a Tomlinson que el correo electrónico sería tan relevante 45 años después de inventarlo?

El email se ha utilizado con diferentes finalidades desde su invención, llegando a reemplazar en gran medida al correo postal tradicional. Su funcionamiento base ha sido siempre el mismo: enviar mensajes a través de sistemas de comunicación electrónica. Pero el correo electrónico ha evolucionado, y en la actualidad la mayor parte de su tráfico en el mundo proviene de la empresa. Es tan extenso su uso en el ámbito empresarial, que se calcula que en 2014  se enviaron y se recibieron 114 mil millones de emails, y se prevé que en 2015 esta cifra alcance los 146 mil millones de correos electrónicos. Muchos han anunciado precozmente la muerte  de esta vía de comunicación, pero lo cierto es que el email sigue siendo muy efectivo para llegar a los clientes. En la actualidad el email se usa para captar y fidelizar clientes, y es que el email marketing no es más que una forma de vender. Para ello, existen diversas aplicaciones web de envío masivo que nos facilitan el trabajo a la hora de “hacer mailing” (GetResponse, MailChimp, iContact…) Sin embargo, estas aplicaciones no hacen milagros, y una mala práctica de email marketing puede causar el efecto contrario.

Hoy te ofrecemos diez reglas para captar clientes a través de tu estrategia de email marketing y evitar así que tus emails parezcan escritos al azar…

  1. Conocer el nombre de los destinatarios y personalizar el mensaje con el nombre de cada receptor.
  2. Diseñar un email acorde con el target al que va dirigido. No es lo mismo enviar un mensaje a clientes potenciales que a clientes habituales.
  3. Escribir el asunto del mensaje con 30 – 40 caracteres como mucho. No se deben cargar los emails de diferentes temáticas, y hay que procurar ser concisos, realizando más de una campaña de e-mail marketing si es necesario.
  4. Definir una ruta simple para el proceso de baja de inscripción de los destinatarios para no ser catalogado como spam.
  5. Evitar diferentes fuentes y tamaños. El mezclar diferentes tipografías y tamaños al igual que estilos hará que el lector se despiste. Asimismo, el cuerpo del texto en mayúscula está prohibido pues está considerado hablar en tono de chillido.
  6. Eludir palabras identificadas por los proveedores de servicios de Internet como palabras propias de “correo no deseado”, tales como “gratis”, “promoción”, “urgente”…
  7. Responsive Design. Tener en cuenta el dispositivo donde será leído. El año pasado en España accedieron a internet a través de dispositivos móviles 21,4 millones de usuarios, 4 millones más que en 2013, y se prevé que continuará esta tendencia al alza en los próximos años.
  8. Considerar el peso de los emails. Se debe cuidar el peso de las imágenes y optimizarlas para web, en vez de incorporar imágenes de 300 ppp deben tener una resolución web de 72 ppp para que el email se cargue con mayor rapidez.
  9. Call to action. El texto tiene que ir acompañado con una llamada a la acción para atraer al lector, pero sin abusar de ello. De esta forma el usuario estará más cerca la conversión propuesta.
  10. Definir una atractiva imagen principal. En base a estudios realizados, el tiempo para atraer la atención del destinatario del email a través de una imagen es de 1,4 segundos. Si se siente atraído continuará leyendo el mensaje.